El caso de Maricarmen empezó con una historia humana difícil de discutir: una mujer de 87 años, después de más de setenta años viviendo en la misma vivienda, era desahuciada tras un largo proceso judicial.
Hasta ahí, poco que discutir.
El problema empieza cuando aquel drama personal se convierte en “el caso Maricarmen”, el “decreto Maricarmen” y el eje de una movilización nacional sobre la vivienda.
Porque una cosa es Maricarmen y otra, bastante diferente, es todo lo que se ha construido políticamente alrededor de Maricarmen.
¿Un fondo buitre?
Durante días hemos escuchado hablar de un “fondo buitre”.
Pero ¿quién es realmente el propietario?
Urbagestión Desarrollo e Inversión SL es una sociedad privada dedicada a actividades inmobiliarias. No es un gran fondo internacional de inversión. La propia empresa sostiene, además, que la vivienda de Maricarmen es su única propiedad residencial.
Esto no convierte a Urbagestión en “la buena” de la película. Compró la vivienda y reclamó judicialmente su posesión.
Pero tampoco parece demasiado riguroso sustituir los hechos por una etiqueta.
Y hay otro dato fundamental: el conflicto llegó hasta el Tribunal Supremo y la posición jurídica de la propiedad terminó prevaleciendo.
Conviene recordarlo.
Porque una historia puede ser dramática y, al mismo tiempo, tener antecedentes jurídicos que no pueden desaparecer del relato.
Maricarmen vuelve a casa. ¿Y ahora qué?
Aquí aparece una de las paradojas de esta historia.
El problema concreto de Maricarmen tiene una solución.
Después de más de cuatro horas de negociación, representantes de Maricarmen y Urbagestión alcanzaron un acuerdo, con la mediación del Ayuntamiento de Madrid, para que pueda regresar a su vivienda. El acuerdo queda pendiente de su ratificación.
Perfecto. Entonces debería haberse acabado el problema Maricarmen.
Pero no. Porque el problema ya no es Maricarmen.
El Sindicato de Inquilinas ha dejado claro que sus reivindicaciones van mucho más allá: contratos indefinidos, regulación de alquileres temporales y por habitaciones, límites a las rentas y mayores garantías frente a los desahucios, entre otras medidas.
Y aquí está la cuestión:
Maricarmen es una persona.
El decreto Maricarmen es política.
Hacer política es legítimo.
Presentar una agenda política completa como si fuera simplemente la consecuencia de un desahucio es otra cuestión.
LA VIVIENDA: EL PROBLEMA REAL.
España tiene un problema de vivienda. Y es enorme.
Pero precisamente por eso conviene hablar de las causas y no solamente de los eslóganes.
Desde la Ley de Vivienda de 2023 se han introducido mecanismos de prórroga extraordinaria y limitaciones de renta en determinadas zonas tensionadas.
Al mismo tiempo, el Banco de España señala que las restricciones que limitan el crecimiento de la oferta son el principal factor que explica los problemas actuales de acceso a la vivienda, y apunta entre otros problemas a la lentitud en la producción de suelo, el planeamiento y los procedimientos administrativos.
Es decir: tenemos un problema de oferta.
Y una vivienda que no existe no se puede alquilar.
Una vivienda que tarda años en construirse tampoco aparece porque aprobemos otro decreto.
Si queremos viviendas más asequibles necesitamos suelo, construcción, inversión, licencias rápidas y seguridad jurídica.
Más oferta. Mucha más oferta.
Y hay algo más que la gente debería conocer, dos de las figuras más visibles del movimiento tienen trayectorias internacionales que incluyen organizaciones vinculadas documentalmente con Open Society Foundations, la red filantrópica fundada por George Soros.
Carme Arcarazo, portavoz del Sindicat de Llogateres de Catalunya, desarrolló actividad como defensora de derechos humanos acompañando a activistas mexicanos y publicó en Open Democracy. Esta última organización ha recibido financiación de Open Society Foundations. Además, documentación de Peace Brigades International México identifica a Open Society Foundations entre sus donantes.
Valeria Racu, una de las caras visibles del Sindicato de Inquilinas de Madrid, estudió en SOAS y en 2019 fue elegida copresidenta de su sindicato de estudiantes. SOAS fue una de las doce instituciones que participaron en la primera fase de la Open Society University Network, iniciativa anunciada por George Soros en 2020.
Son hechos. Personas. Organizaciones. Trayectorias. Relaciones institucionales.
No hace falta añadir la conclusión.
Que cada lector valore qué importancia tienen.
EL VERDADERO DEBATE.
El caso Maricarmen ha conseguido colocar la vivienda en el centro del debate.
Pero también ha demostrado algo más: la enorme facilidad con la que un drama individual puede convertirse en una bandera política.
La pregunta debería ser mucho más sencilla:
¿Queremos seguir convirtiendo cada conflicto de vivienda en una batalla entre propietarios e inquilinos?
¿O queremos conseguir que en España se construyan las viviendas que hacen falta, de forma mucho más rápida y con menos burocracia?
Podemos llenar Sol de tiendas de campaña.
Podemos aprobar decretos.
Podemos enfrentarnos unos a otros.
Pero hay una realidad que no admite consignas:
si no construimos viviendas, no habrá viviendas.
Y esa es, probablemente, la parte más importante de toda esta historia.
Luis Faraco Roldán.



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