La actual Ley de Vivienda, todavía en vigor a pesar del desastre, fue un chantaje y una imposición ideológica del PODEMOS a Sanchez y respaldada por la extrema derecha del PNV y JUNTS, y nadie se puede llamar a engaño. Esa Ley, comunista, se había implantado en diferentes países europeos y había ocasionado un gran fracaso para los demandantes de vivienda, que es la mayoría de la población y especialmente los jóvenes, y tuvo que ser derogada y desechada.
A pesar de saberse las consecuencias que ocasionaría, nuestros eminentes diputados la aprobaron en plena campaña para la Elecciones Municipales de 2023, lo que ocasiono un descalabro en las urnas para PODEMOS y PSOE del que aún no se han recuperado ni parece que lo puedan hacer en un futuro próximo.
A pesar de todos los datos de estos dos años y medio último, que en su mayoría son públicos, el gobierno actual "podemizado en extremo" no solo no rectifica o deroga la nefasta Ley sino que amenaza a las comunidades autónomas (la mayoría del PP) con "represalias fiscales" por no aplicarla en su totalidad.
Así las cosas y terminando 2025 el problema de la vivienda se acentúa y lo va a hacer aún mas, a consecuencia de esta maldita Ley de Vivienda, porque no se puede CRIMINALIZAR a los propietarios, que son los que han sacrificado su esfuerzo, su trabajo y sus ahorros en adquirir un patrimonio que les de cierta tranquilidad, a ellos y sus hijos, y PROTEGER e incentivar a los OKUPAS e INQUIOKUPAS a que se apropien, por las bravas, de lo que no es suyo, es decir a ROBAR.
La consecuencia es que la gente prefiere ser OKUPA, sin consecuencias, a sacrificar toda su vida para pagar una vivienda y el que ya la tiene en propiedad, con o sin hipoteca, prefiere tenerla cerrada y tabicada antes que arriesgarse a perderla a manos de unos OKUPAS delincuentes, respaldados por un ESTADO y una LEY que protege a los delincuentes. Y en este "circulo vicioso" estamos. Y ya, el siguiente paso, es que las empresas y los fondos inmobiliarios que debían ser participes en la solución, por culpa de la Ley y del Gobierno, se están retirando del mercado y deshaciéndose de su parque de viviendas para el alquiler, agravando aún mas la situación caótica.
Esta es la consecuencia de tener unos POLÍTICOS y un GOBIERNO mas preocupados de su agenda ideológica que de dar solución a los ciudadanos y sus problemas. Y esta es la consecuencia de que los ciudadanos se hayan dejado arrastrar a un "enfrentamiento social" ficticio, instigado por esos políticos, que viven gracias a la violencia y la crispación de los ciudadanos, para que de esa forma no piensen y vean que los culpables de sus problemas son unos gobernantes irresponsables y sin escrúpulos.
En definitiva, nosotros somos los máximos responsables por votar a quienes nos perjudican y por no vigilar sus actos contrarios al bien común.
Mientras nosotros nos enfrentamos y nos peleamos, ellos siguen a lo suyo, a cobrar dietas y sobres con billetes, que nos prohiben tener a los demás y a vivir una vida de ostentación con nuestro dinero.
Luis Faraco Roldán















