domingo, 12 de abril de 2020

LA CENSURA SANCHISTA COPIA A LA FRANQUISTA.




Afortunadamente la mayoría de los ciudadanos españoles de la actualidad no vivieron el «franquismo», aunque para nuestra «casta política zurda» es como si Franco estuviese en todos lados, como Dios.

 Los que «peinamos canas abundantes», aunque éramos niños aquel 20-N de 1975, recordamos como una aventura, las múltiples formas como se sorteaba la «censura franquista», quizás porque a esas alturas, el Régimen ya sabía que era inevitable una evolución hacia la Democracia. Lo que no podíamos ni imaginar era que tras 45 años de democracia nos veríamos sometidos a la misma «censura franquista», en este caso «censura sanchista» apoyada y respaldada por los neo estalinistas de Podemos y por «la clac progresista y cultural». 

 Miren ustedes, lo que decían los manuales de los «censores» de aquellos oscuros tiempos era que «El censor debía ver si la obra atacaba de alguna forma al dogma, la moral, la Iglesia o sus ministros, al Régimen y sus instituciones, a las personas que colaboraban con el Régimen,…». Vemos como los prebostes de entonces, al igual que ahora,  porque ese es uno de los peores rasgos de todos los totalitarismos, consideraban que la cultura, la libertad de expresión y pensamiento son un peligro». Aunque hay una diferencia de entonces a ahora, porque Franco no era muy generoso con el «dinero público». Ahora, a los artistas y algunos escritores, así como a la prensa y las televisiones, se les «untan generosamente» para que «se adhieran voluntariamente» a la censura gubernamental, y además de la forma mas rastrera e indigna posible, mediante la «autocensura» a cambio de «treinta monedas de plata», cual Judas Iscariote de la democracia. 

 Igual que ahora recordamos aquellos tiempos tristes en color sepia, en el futuro estos tiempos actuales, porque volveremos a recuperar la Democracia, no lo duden, los recordaremos como los mas tristes del siglo XXI, cuando lo mas florido de nuestra sociedad perdió el norte de La Libertad y se plegó, vendiéndose, a unos «pequeños tiranos» (pequeños por su nivel intelectual) en una actitud miserable y cobarde y, estoy seguro que por mucho que se quieran blanquear en el futuro, ni ellos mismos serán capaces de perdonarse ni hacerse perdonar por lo que están haciendo hoy. Y lo peor es que se están utilizando los mismos argumentos del Régimen franquista y de cualquier régimen totalitario del siglo XX, cuando se pedía «adhesión inquebrantable al Régimen» para acceder a cualquier puesto, ayuda o subvención.

 Ayer leíamos en Europa Press que El Gobierno monitoriza redes sociales para comprobar discursos “peligrosos” y “campañas de desinformación”. Es decir, siguen emulando a Franco y su pánico y persecución a la «conspiración judeomasónica y comunista». Yo no entiendo como se pueden poner en ridículo de esa forma tan patética. En el comunicado de prensa, nuestro Ministro del Interior y ex juez Fernando Grande-Marlaska (apellido compuesto, aunque cambiado por él, lo que nos dice algo sobre su personalidad y pretensiones), nos dice que esta destinando recursos humanos y materiales a «perseguir» estas malas acciones en las redes sociales.

 Lo dicho anteriormente, cuando todo esto pase algunos van a necesitar un gran esfuerzo para limpiar sus redes de comentarios y acciones que los están dejando retratados frente a todos y nos están mostrando «en manos de quienes esta el gobierno de España».

 Tenemos un gobierno dividido entre socialistas blandos y temerosos, cual «mencheviques» modernos y «bolcheviques del tres al cuarto» que amenazan a los españoles, a los que tendrían que defender y proteger, con expropiaciones y confiscaciones y enarbolando la Constitución (artículo 128), como si la Constitución fuese la Carta de un Restaurante y que se pudiera elegir unos artículos si y otros no. Como si esa misma Constitución del 78 (la que los que la utilizan quieren destruir) no consagrara el «derecho a la propiedad y la libertad de empresa», como si no consagrara la «Libertad de expresión, manifestación y pensamiento». Estos «enanos políticos y mentales» están cometiendo uno de los mayores «delitos democráticos» que puede cometer quien tiene «el monopolio constitucional de la fuerza», como podemos ver con el Ejercito y las Fuerzas de Seguridad en las calles y al servicio de la Autoridad. No se puede tener a un país «confinado» e incomunicado para aprovecharse de esa «debilidad social y política» de la ciudadanía para lanzar —«amenazas» y globos sonda en unos momentos en los que no se pueden «defender». Eso es «Autoritarismo totalitario» y conlleva una responsabilidad política y quizás penal.

 Y en medio de este panorama nos están imponiendo una «férrea censura» con el control de las redes sociales por los «nuevos censores» fieles al Régimen social comunista. Solo les falta hacer como en Cuba o China, intervenir y bloquear las redes sociales y sus contenidos (perdón, ya lo están haciendo), espiar los correos electrónicos, bloquear selectivamente las conexiones a internet y decidir quienes son «fieles al gobierno» y quienes «enemigos del régimen». En definitiva, les esta quedando un país y una democracia «preciosa».

 Pero yo no me callo.

“Nunca olvides que cuando estamos en silencio, somos uno. Y cuando hablamos somos dos”. __Indira Gandhi.

Luis Faraco Roldán


1 comentario:

  1. En su día se derrocó el Régimen de Franco después de su muerte. Ahora tenemos otro Régimen del mal llamado Régimen Neocomunista, por lo que hay que derrocarlo en las urnas. No dejemos morir los derechos y libertades de los ciudadanos, no dejemos morir a la Democracia.

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